¿Qué es un viaje en avión?
Principalmente es una forma de llegar más rápido a un lugar lejano, haciendo colas.
Al principio parece un concepto contradictorio, pero la realidad demuestra que los viajes en avión están totalmente plagados de colas. A tal punto llega la cosa que si en algún momento le toca ser transportado por uno de los herederos de los hermanos Wright, se encontrará realizando esta tarea más que ninguna otra.
Claro que cuanto más corto sea el viaje, más se va a notar este pequeño y molesto detalle. En un viaje de 11 horas sin escalas el efecto de hacer colas es casi imperceptible (mi orto culo trasero desgastado puede dar fe). Ahora, cuando el viajectio es apenas un paseo de cabotaje de… digamos… una hora, ya la cosa cambia. De hecho si se pone a hacer cuentas seguramente descubra que pasó mucho mas tiempo esperando que sentado en el avión.
Y sí… son los milagros de la tecnología.
Para que no queden dudas, paso un listado de las colas habituales a las que uno se ve enfrentado en un viaje normal en avión:
1. Viajar al aeropuerto: Que no es otra cosa que una (laaaarga) cola de (muchos) autos. En esta etapa la mente va ocupada con el querido juego mental de “¿qué mierda demonios me habré olvidado en casa…?”.
2. Cola para el check-in / bags-drop / lo que sea… (siempre en inglés para darle onda): En este momento ud. está cargando todo el equipaje y lleva todos los papeles en la mano cual infante en su primer día de clases. Todavía está emocionado por volar… pobre infeliz.
3. Cola para pagar la tasa del aeropuerto: si aplica, porque algunos aeropuertos no cobra nada (wiiiiii) y en otros lados viene incluida en el valor del pasaje (buuuu).
4. Cola para declarar sus electrónicos: Evitando así que le hagan pagar impuestos injustificados a la vuelta (si es que tiene la suerte de estar viajando al exterior… y un amigo con onda le avisó que no se olvide de este sencillo pero impostergable paso).
5. Cola para entrar al área de preembarque: suele haber una persona de seguridad, que no trabaja para ninguna aerolínea, cuya función es comparar el apellido del pasaje con el apellido del documento, y la foto del documento con su cara (suya de usted, no la de él, obvio). La tecnología todavía no ha podido acelerar esta embolante noble y vital tarea.
6. Cola para que PSA espíe nuestras pertenencias con rayos X: Cada día estoy mas convencido de que esta gente se divierte con nuestro equipaje en lugar de identificar riesgos (lo certifican los encendedores que pasé en varias ocasiones sin que nadie lo note).
7. Cola para migraciones [si aplica]: “Como va a ausentarse del país, queremos asegurarnos de que usted tiene mínimamente las habilidades de un hámster para recorrer un laberinto de cintas sin perderse. Para que se entretenga, le damos un formulario bien feo para que vaya llenando sin tener dónde apoyarse.”
8. Cola para pagar en el free-shop (o en el “expensive-shop” si es vuelo de cabojate): Ok, esta cola es evitable pero… no me diga que nunca se tentó con algo, o que nunca le encargaron alguna cosilla… (se va a ir al infierno por mentirle a un blog? pero hágame el favor…)
9. Cola para abordar: Esta cola empieza como sin ganas, con todo el mundo desparramado en los asientos y/o piso disponible/s del hall. Pero en algún momento dos personas se ponen en fila frente a la puerta de embarque y ahí nomás se arma el quilombo la hecatombe. Todos corren para ubicarse detrás del último lo antes posible, pese a que el embarque es por filas y todavía faltan 40 minutos para que empiece! Es un fenómeno que todavía inquieta a los sociólogos.
10. Cola en el pasillo del avión para llegar al asiento: por mas que se aborda por filas, siempre alguien se las arregla para colarse, atascando todo el flujo de personas y le regala unos cuantos minutos de espera en ese amplio y cómodo pasillo del avión. Ni hablar cuando a ud. le toca esperar en la escalerilla, mientras lo acaricia un aguacero y la puta dichosa cola no avanza… (parece que el uso de la manga es un lujo futurista)
11. Pre-cola para bajar del avion… mientras todavía ni abrieron la puerta: Es la más incómoda y evitable de todas. En cuanto el avión frena, inclusive un poco antes, la gente se para e intenta tomar el pasillo por asalto. Todavía quedan unos 5 o 10 minutos hasta que se pueda descender pero, así y todo, la mayoría parece haber desarrollado alergia a los asientos y no resiste un segundo más en posición de sentado. Por esto optan por pasar esos minutos parados, apretados, contorsionados contra los compartimientos para equipaje. Otro enigma para la sociología moderna.
12. Cola para bajar del avión: Con detenciones abruptas cada dos asientos para que alguien saque equipaje de mano del tamaño de un fiat 600 de los compartimientos superiores.
13. Cola de migraciones II [si aplica]: “Bienvenido a un nuevo país! ¿Qué mejor recepción que la típica caminata a paso de tortuga por el laberinto?”. Es un buen momento para realizar una extracción de lagañas, chequear su aliento a comida de avión en descomposición y tratar de recordar dónde se metió el pasaporte en el apuro por al subir al avión. Aquí es donde ud. se acuerda que tendría que haber llenado ese papelito que le dio la azafata hace algunas horas porque parece que era importante.
14. Cola invertida: Las valijas hacen cola para aparecer en la cinta transportadora. Uno espera que la propia llegue hasta donde pueda agarrarla, y en el proceso intenta controlar que ningún chorro atolondrado que está mas cerca la agarre por error y se la lleve.
15. Cola para que vuelvan a revisar nuestras cosas: Eventualmente, como los rayos X no son suficientes, hasta tendremos que abrir y presentar nuestros calzones usados al público presente para demostrar que no somos Bin Laden. Una delicia del viaje.
16. Cola para tomar un taxi: Por la Ley de Murphy siempre habrá más pasajeros urgidos de un taxi, que vehículos disponibles… sea cual fuere el aeropuerto y el horario. De hecho cuanto más se haya retrasado su vuelo, mayor será el tiempo de espera.
17. Viaje a destino: Otra cola de autos, pero acá ud. ya va entregado y harto del viaje, así que simplemente se tira sobre el respaldo del asiento, se relaja y empieza a pensar “la próxima me vengo en auto y que se vayan a cagar listo el pollo”. También es el momento dónde finalmente descubre qué es lo que se olvidó en su casa, pero ya ni le importa.
Escrito por DaTTa 